Referentemente a Gran Bretaña, hasta 1830, su industria era principalmente textil. Más tarde, el carbon, el hierro, el ferrocarril, y la maquinaria en general fueron ganando peso, gracias a la abundancia de materias primas básicas, y la gran extensión de su red ferroviaria. En cuanto a maquinaria, Gran Bretaña era el país lider, pues era el único capaz de construirla y mejorarla, adaptandola a nuevos sectores. Así pues, los otros países dependían de esta capacidad de innovación británica. A nivel internacional, se incrementaba la división internacional del trabajo y los intercambios comerciales. Dichos intercambios estuvieron marcados por la superioridad de los productos británicos, país con una tasa de exportaciones extraordinaria.
Más tarde, y sobretodo a consecuencia de la crisis de 1873, el crecimiento británico fue menguando, hasta que muchos países volvieron a adoptar posturas proteccionistas.
Los dos países seguidores fueron, a lo largo del siglo XIX, Francia y Alemania. Efectivamente, las dos potencias europeas se fueron adaptando a las constantes innovaciones británicas, sobretodo en el sector téxtil. Sin embargo, en mi opinión, pese a adaptarse rápidamente a los cambios, ninguno de estos dos países pudieron llegar al nivel alcanzado por Gran Bretaña, pues fue lider de la Revolución, y marcaba los pasos a seguir. Se debe destacar, sin embargo, que Alemania fue el país, junto con EEUU, que lideró la 2a Revolución Tecnológica.
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